Mi señora de la limpieza.

¿Vosotros qué le habéis pedido al 2008?

Yo he pedido dos cosas:
La primera dejar de tener deudas. Difícil, ya se sabe.
La segunda una señora de la limpieza.

Vale que mi piso es demasiado pequeño como para no poder recogerme yo misma mis miserias. Pero lo estuve valorando muy detenidamente _Estaba entre unas tetas nuevas o una chacha_ y al final decidí contratar por 200 euros a una antigua compañera de trabajo, de Rumania.
No se si es por la ‘confianza’, pero muy seria y como si fuera yo una pervertida, me ha puesto varias condiciones para limpiar mi casa.

1) que no deje que los restos de la cena se sequen en los platos.

2) que mi novio no deje sus gallumbos tirados en el suelo

3) y que ¡esconda mi vibrador!

Se me plantea varias cuestiones.
Si estoy pagando alguien 200 euros para que me limpie, ¿Tengo que remojar los platos cada noche, cuando nunca lo hecho? Si le da asco coger los calzoncillos usados, ¿Por qué no se pone guantes y los coge con unas pinzas, por ejemplo? Y.. ¿Dónde escondo mi vibrador si ella mete mano en todos mis rincones? ¡Como no lo deje bajo una ‘rachola’ en el balcón! Y… sobretodo, ¿Por qué narices tengo que ir escondiendo mis pertenencias personales?

Resulta que mi Señora de la Limpieza, cuando yo no estoy, en vez de ir ella envía a su hija a limpiar. Un chiquita jovencita, muy trabajadora. Eso, de momento no me molesta y lo acepto. Y se ve que es ese, el motivo por el cual le traumatiza tanto un pene de plástico.

A la madre no le gusta la idea que su hija de 18 años tenga contacto con este tipo de juguetes, sobre todo porque aun es virgen. Obviamente voy a respetar la manera de educarla, pero.. ¡Acaso no tiene clítoris la pobre niña! Bueno, ese no es el caso ahora mismo.

Pero, ¿debo yo, en mi propia casa, esconder mis cosas porque a mi chacha comparte la faena con una “niña”? ¿¡No se supone que es mi casa donde yo puedo hacer y deshacer como me de la gana? ¿debo permitir que una persona contratada coarte mi intimidad y libertad?!
Este es mi plan para próximas semanas.
Un día picare un gelocatil y lo preparare en forma de rallas en la mesa, con un billete de 5 euros enrollado. Y al lado un post –it, pidiendo que “No limpie la mesa, gracias.”
¿Os imagináis?

Que conste que mi vibrador está guardado en una bolsa de papel, grapado, y escondido en la parte de abajo del armario, detrás de los abrigos, por si acaso.

En fin, y.. ya esta.
¿Cómo lo veis?

No hay comentarios:

Publicar un comentario